Un señor muy raro

Un señor muy raro

Había una vez un señor que tenía unos pasatiempos verdaderamente extraños, aunque raramente incomodaba a la gente con ellos. Por ejemplo se complacía en contar las manchas blancas que veía en la montaña, en tratar de diferenciar a las reses de las demás cosas blancas y después de un rato exclamaba algo así: 25 reses, 3 piedras y dos casas; luego se quedaba callado y se hacía el sordo si alguien le preguntaba de que se trataba lo que había dicho.

También le encantaba mirar ocasos; los amaneceres le encantaban también, pero eran raras las oportunidades que tenía de disfrutarlos, porque muy pocas veces tenía algo que hacer tan temprano.

Usualmente a la gente le gusta lucir los premios obtenidos en sus aficiones, mostrar sus colecciones, deslumbrar con sus conocimientos, impresionar con su poder o riqueza, etc. De toda la gente que he conocido, el señor de que me contó este cuento era el menos fastidioso y el más humilde con sus tesoros.

Por cierto que tenía una colección muy bonita de fotos –la mayoría de ocasos-, pero no insistía mucho en mostrársela a la gente; solo cuando alguien mencionaba que le gustaba la fotografía, él decía, como de pasada, que tenía todas sus fotos publicadas en la web. —Busque por mi nombre y las va a encontrar—y luego hacía que seguía escuchando a su interlocutor, pero realmente lo que hacía era ocuparse con otra de sus aficiones; por ejemplo, tratar de adivinar lo que la gente que estaba hablando con él, estaba pensando realmente.

Estoy escribiendo tanto de ese señor, porque abajo voy a escribir lo que recuerdo de un cuento que él me contó hace muchísimo tiempo y creo que –por lo menos en este caso–es tan interesante conocer al autor de la invención como al invento.

Por supuesto que no voy a dar su nombre, de todos modos si le llego a poner alguno, todo el mundo debe suponer –correctamente—que es ficticio.

Tampoco voy a decir si está vivo aun o si hay o hubo algún tipo de parentesco conmigo.

Por cierto que el señor fumaba, aunque muy poco y siempre de noche, unos apestosos cigarros de los más baratos, pero solo fumaba al aire libre a la hora en que las calles están casi vacías.

Creo que también debo mencionar otra de sus aficiones que era imaginar mujeres bellas, así por ejemplo cualquiera que lo viera sentado frente al televisor, supondría que él estaba viendo la televisión como cualquier otro mortal, pero él realmente estaba haciendo combinaciones de cirugía estética ¿Cómo lo sé? ¡Muy fácil! Resulta que el señor de que estamos tratando acostumbraba asombrar al resto de la teleaudiencia con comentarios como este: “la protagonista es linda, pero creo que con la nariz de tal, y los ojos de tal otra y el pelo de fulana de tal, tendría un rostro más apropiado para el papel que desempeña” ¿Qué tal? ¡Ni el doctor Frankenstein¡

En estos mismos momentos –mientras escribo esto–  me he sonreído al imaginarlo con los ojos entrecerrados recreando a la superestrella del momento, pero de padres negros, o por lo menos morenos, con unos tres centímetros menos de altura, criada en Europa para que adquiriera un interesante acento, “así si este papel le quedaría perfecto”.

Yo lo llegué a conocer tan bien que cuando lo veía sentado frente al mostrador de su tienda de aparatos electrodomésticos podía detectar a cuál de sus aficiones estaba dedicado en un momento dado, solo por la posición de sus cejas. Por ejemplo, cuando las tenía levantadas ambas, era que estaba “recomponiendo” la historia a como debió haber sucedido en realidad algún hecho notorio, para luego soltar – con el mínimo pretexto– algo como esto: ¿Qué tal batalla? ¡Bueno en realidad los que ganaron perdieron, cualquiera puede verlo, claro que en esos tiempos no había tal invento, pero imagínate de haberlo tenido ellos, seguramente en estos momentos estaríamos hablando tal dialecto!

Pobre del comprador que lo llegara a interrumpir cuando él estaba ocupado “recomponiendo” algún hecho; porque no solo perdía su tiempo, sino que en caso de insistir demasiado, podía perder también dinero. Cuando lo conocí llevaba más de treinta años vendiendo electrodomésticos y en tantos años de experiencia se aprende lo malo y lo bueno, sobretodo acerca del precio y de encontrar el repuesto correcto.

Una característica más que debo mencionar del verdadero autor de este cuento es su absoluto desdén por la geografía; por ejemplo para él África no tenía ninguna capital cuyo nombre mereciera ser recordado, porque es solo una selva inmensa debajo de un inmenso desierto y según él, Egipto queda en Asia, que por cierto es solo un arenal inmenso con unos ríos que están casi secos y Japón está al lado de Hawái, pero Australia se interpone entre ellos.

Recuerdo en estos momentos que una vez discutimos, casi una hora, acerca de la existencia de Paraguay y no logré convencerlo –traté de mostrárselo en el mapa pero él se negó a bajar después del Ecuador– porque él sabía que se llamaba en realidad Uruguay. En su cerebro los turcos y los árabes se parecen tanto a los hindúes que son indistinguibles, así como los españoles de los gallegos, los rusos de los mongoles y los argentinos de los chilenos. Los ecuatorianos, bolivianos y peruanos forman una sola masa homogénea en su cerebro que tiene una capital “llamada Cuzco por el imperio maya o el Azteca –creo”. Por cierto que para él Canadá es solo un montoncito de hielo que queda antes de llegar al polo, después de new Hampshire.

Después de esto creo que ni yo debo usar aquí mi nombre verdadero 🙂

Pero voy a seguir porque creo que el cuento y el poema  son divertidos.

Otro aspecto que debo resaltar del autor de este cuento, es su más absoluto desprecio por el progreso, producto de haber vendido durante más de cuarenta años artefactos eléctricos. Yo lo entiendo; vender durante tanto tiempo el último invento, te da la sensación de conocer el próximo o por lo menos te da la tranquilidad de saber que cuando llegue, lo vas vender como siempre lo has hecho y te vas a ganar treinta por ciento. Sea este: Rollo de pianola, vinil, casete, cd, dvd, mp5 o lo que sea que los gringos inventen y los malvados chinos quieran vendernos. De todos modos la ropa queda más limpia lavándola a mano, en todas las casas hace falta una escoba y ojalá todo el mundo tocara por lo menos un instrumento musical, para que pudieran apreciar la música, que no es lo mismo que oírla a 300 watts.

Debo aclarar que siento un gran aprecio por el autor de este cuento, que lo respeto y lo quiero y que creo que es tan inteligente y diestro, que ha tenido tanto éxito para ganarse el sustento y prosperar, que le queda tiempo para “recomponer” el mundo y darse el lujo de ignorar los inútiles conocimientos que con mucho esfuerzo aprendemos quienes mendigamos sueldos.

Por cierto que mientras trabajé con él no estuvo casado, aunque – según él – He hecho algunos experimentos, pero todos han fracasado.

Dicho esto, creo que después de contar donde fue que me lo contó, podemos ir directo al cuento.

La cosa fue así: El estaba en su tienda tratando de convencerme de que la máquina de escribir fue inventada por los chinos; de que el lápiz es el mejor instrumento de escritura que se ha inventado; de que el ábaco nunca podrá ser superado por ningún otro instrumento digital de cálculo; de que las computadoras son el enemigo más letal de la felicidad durante la infancia, la pubertad, la juventud, la adultez, la vejez, la muerte y la resurrección – Porque tiene que haber, porque es evidente que una sola vida no es suficiente–. Estaba a punto de convencerme cuando llegó mi salvador: un tipo altísimo, negrísimo, gordísimo y feísimo Que gritó: ¿Qué es lo más potente que tienen en bajos?

Es mi deber explicar algo antes de continuar.

a-     Nunca – por ningún motivo — debes gritar en su presencia. Es muy nervioso, se la pasa tomado café y aguantando ganas de fumar.

b-     Nadie ES algo. Es decir todo el mundo tiene un montón de adjetivos, ser una sola cosa – pedantemente o con desfachatez — es ofensivo.

c-      La gente más repulsiva es la que ES fea y no siente vergüenza.

d-     Jamás, pero jamás, nadie va a poder entrar fumando – impunemente — a un lugar donde le está prohibido fumar a los ocupantes cuotidianos.

e-     No tengo nada en contra del distinguido señor que compró el sub-sub-bajo que estábamos reparando y no habíamos terminado de arreglar por falta de un repuesto.

Dicho esto, seguimos:

El brillo de la ira en su iris alumbraba el camino por donde fue guiando al comprador hacia los sub-sub-bajos de 5000 watts.

¡Ta TATA Ta!

aquí hay algo que alguien ha ido pre-pagando, pero lleva tres cuotas atrasadas – dijo con un tono de confidencia, encendiendo en el comprador la pira funeraria de la camaradería – creo que no va a poder darse el lujo de compararlo, es una lástima; de todos modos no creo que pudiera realmente apreciarlo, el pobre es un rapero que alcanzó cierta notoriedad hace tiempo, pero su falta de habilidad técnica le impide leer unos simples diagramas de cableado y estoy seguro de jamás logrará conectarlos, se los voy a dar al costo para devolverle el dinero a ese pobre diablo, además no creo que pueda disfrutarlos, su esposa me dijo que ya tuvo dos infartos — . Dicho esto se dedicó a recomponer cosas mentalmente, mientras el cliente – que estaba preso en su telaraña, irremediablemente  – decidía la forma de pago.

El chimpancé que fumaba *

Había una vez un país cuyos gobernantes tenían poder de matar a quienes quisieran, con solo  mirarlos mal; bastaba con que dijeran: ¡Este tipo no es normal! Para que el infierno subiera hasta ello(a)s.

El secreto para ser rey de ese país era crear un esquema ponzi en el que la impunidad se multiplicara como el capital.

En ese país la gente era buena, todo el mundo quería pasarla bien, nadie quería hacerle mal a nadie; pero el problema eran las hembras, que competían entre ellas para ver quien malbarataba más dinero en cosas inútiles. Lo que hacía que el simple hecho de frotarse las partes pudendas con la ropa puesta contra una hembra resultara verdaderamente caro.

El último de los gobernantes de ese país amaba a los animales, mejor dicho, al último de sus tiranos se le ocurrió acumular animales caros como una demostración de riqueza, debemos entender que estamos hablando de un país donde había bebes que morían de hambre.

En el zoo más pobre de ese país, cayó el chimpancé de que estamos hablando.

Los primeros diez años, se quedó calmado, no se metió en problemas, comió la comida que le dieron, como se la dieron y en el horario asignado.

Pero después de diez años viendo monos blancos –que olían extraño—mirándolo y siguiendo de largo, se comenzó a preocupar.

La mujer del administrador del zoo tenía sus proyectos, sus planes de viaje y su esquema de adquisiciones, elaborados mucho antes de conocer al administrador del zoo que estaba recién nombrado.

El administrador del zoo, leyó en una revista científica, cuya subscripción estaba a punto de vencerse y que sabía que no podía renovar, que cerca de Madagascar había unos monos que se habían habituado a inhalar humo de tabaco. Así que decidió intentar atraer más público.

El chimpancé entonces decidió mostrar buena voluntad.

Y he aquí amiguitos y amiguitas que tenemos a un chimpancé que se inicia en el vicio de fumar, mucha gente dice que por no tener nada mejor que hacer, que por nostalgia de la selva, que por falta de hembra, Etc.

Pero yo sé la verdad: fue por mostrar buena voluntad. Claro que después que uno se envicia, a uno no lo le da pena hacer morisquetas, con tal de saciar la necesidad.

Entonces niños y niñas de la distinguida audiencia, tenemos a un mono con ganas de fumar y a un montón de muchachos que se divierten tirándole colillas al chimpancé que sabe fumar. A eso se le conoce con el nombre vulgar de:

¡Ta TATA Ta!

¡Felicidad¡

Yo he estado en el zoo de esa ciudad, amiguito, ambos vendemos artefactos eléctricos en el centro de esa ciudad y si no nos quebramos, vamos a continuar haciendo eso y las demás cosas que hacemos habitualmente, sin preocuparnos por los bronquios ni los pulmones del chimpancé que sabía fumar.

¿Qué cómo se yo que es solo una estúpida buena voluntad?

Muy sencillo amiguitos y amiguitas: ¡Al monito le da pena toser y lo trata de disimular!

Y para rematar he aquí un poemita que trata de narrar la historia del chimpancé que se había enviciado a fumar

Chimpancé fumador

 

Afuera la ciudad

Que jamás caminaré completa

Como jaula o laberinto mayor

Me acecha

De donde soy

A donde voy

Son preguntas

De cuyas respuestas no tengo necesidad

Yo tengo mi jaulita

Es verdad que huele mal

Pero nadie aún

Me ha intentando sacar de ella

Chupando mi tubito de tabaco

Espero lo que me venga

Sé que será fatal

Eso es de lo más normal

Continuaré haciendo

Lo único que he aprendido a hacer

Con naturalidad:

Esperar

No es tan malo

Ser el único mono

De esta ciudad

Que tiene licencia para fumar

Otro día que se me va

Tratando de imaginar a mi hembra

A veces creo

Que jamás podré verla

Probablemente mañana

Continuaré esta rutinita normal

Creo que me despertaré tarde

Para no molestar

* Título original: Smoking chimp

Traducción de Víctor A. Bueno M.

Para mi hermana Luz estrella

VABM 2010-11-05

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Acerca de victor a. bueno m

Personal details Victor A. Bueno M. ♂ Email address: victor.bueno13@gmail.com calle el diamante Nros 20-f los flores de catia, caracas Venezuela Nationality: Venezuela Tel (prívate): x58-416-214.85.59 Tel (mobile): x58-414- 900.90.81 Marital status: Registered partner No. of children: 2 Date of birth : 04.03.1959 Summary formed the people, interconnected the equipment, optized the processes on three venezuelan branches of global companies, specialist in social networks and groupware (open exchange, msm exchange, novell groupwise, motorola good system, etc) and on mobilizing systems since palmOS, academic formation on oil economics. A lot of experience in manage IT infrastructure change projects. Author of 9 e-books of urban poetry. Education 06.1987 - 12.1990 msc. hydrocarbon economics, ucv (Economy / Finance - College / University, Master's degree) No thesis (Average grade: 18/20) 06.1977 - 12.1982 systems engineer, unexpo (IT - College / University, Bachelor's degree) (Average grade: 7/9) Positions 09.2003 - ---> cio, Deltor Ag (Sector:IT, Specialization:Project Management, Role:Self- employed) window-linux integration projects Groupware open-xchange, SuSE Debian 03.2000 - 06.2003 cso, italcambio (Sector:Bank / Finance / Credit, Specialization:IT Management, Role:Executive Officer) IT security manager 09.1996 - 03.2000 cio, Deltor AG (Sector:IT, Specialization:IT Management, Role:Management) PalmOs to MSSQL server synchronization programs to mobilize sales applications 01.1990 - 09.1996 cio, Danzas-DHL (Sector:Transport / Distribution, Specialization:Application Development, Role:Specialist knowledge responsible) Venezuela IT manager Languages: Spanish Oral: Excellent. Written: Excellent English Oral: Good. Written: Good Special field IT projects Management Role Specialist knowledge Responsible

Publicado el noviembre 6, 2010 en poemas, victor bueno. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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