El ángel de la autopista

El ángel de la autopista




El chicloso asfalto se pegaba de las suelas, los lagartijos estaban escondidos en sus cuevas, los pocos pájaros que estaban fuera de sus nidos no volaban para ahorrar fuerzas.


Un pinchazo en una rueda era el problema, otro era que el caucho de repuesto estaba peor de agujereado, y el tercero era peor, era la peor flojera que había sentido en su vida entera.


Podía reportar su problema, pero se iba a ver feo que pidiera una grúa para cambiar un caucho, aunque ya había cambiado dos en ese viaje.
Había intentado dormir, comer, hacerle señas a algún compañero de la carretera, pero había llegado a su llegadero, estaba sentado en una piedra esperando que pasara lo que dios proveyera.


Hacía muchos años había pasado por lo mismo, en un muy alto nevado; se había sentado a descansar y había mordido el tibio y liberador sueño, que como carnada, la muerte por congelación le envió.


Un compañero lo había obligado a seguir caminando esa vez, pero esta vez no había nadie que lo obligara a cambiar el caucho, y la modorra le extendía los brazos disfrazada de los dedos una mujer gorda que le daba cerveza helada, mientras otra le hacía cosquillas en la cabeza con unas muy largas uñas.


A las tres y doce de la mañana despertó, boca abajo, en el suelo, se asombró de no haberse golpeado y de haber podido dormir sin almohadas en el piso.
Se asombró también de que nadie le hubiera robado el reloj, ni el camión; ni siquiera el teléfono.


La sed lo atormentaba, y la sació con agua caliente del tanque, se prometió cinco cervezas si cambiaba el caucho y en menos de treinta minutos estaba en camino a cobrar su premio, fue entonces cuando lo notó.


El ángel estaba a su lado, callado, mirando por la ventana.


Epa chamo, ¿quién eres? – preguntó como si fuera normal hablar con un tipo como de tres metros, que casi no cabía en la cabina.


–Como si no lo supieras, soy tu ángel de la guardia, ¿por qué tú crees que no te mataron, ni te robaron el reloj, ni el camión? -Hay que ver que de desagradecidos está lleno este mundo–


Epa chamo ¿quién eres? — repitió el ángel remedándolo– pues el tipo que llevó a parchar el caucho de repuesto mientras tu soñabas que tu mamá te hacía cosquillas en la cabeza y te brindaba las cervezas en la cantina de tu suegra, gordo guevon, me haces arrechar otra vez y te voy a enderezar la columna vertebral de un solo coñazo.


Y si eres tan ángel, ¿por qué no cambiaste el caucho de una vez? — le iba a reclamar por el agua caliente también, pero notó que todo le quedaba dos cuartas más lejos y que no podía doblar la espalda hacia adelante y que la tenía tiesa.


Solo a mí me pasa este tipo de vainas, mi ángel de la guardia me va a joder la espalda, y lo único que ha hecho por mí, es llevar a arreglar el caucho de repuesto.
Seguro que el ángel de la guardia de cualquier otro chofer le consigue un kino y un carrito chiquito para puro pasear, pero a mí me salió mi ángel cambiador de cauchos y enderezador de columnas. Solo a mí y al pato lucas, !no joda!


Vamos a dejarte las vainas claras pendejo– dijo el ángel mirándolo como con ganas de joderlo otra vez– ¿por qué a mí me tocó ser el ángel de un pendejo como tú? Es una tortura, te he señalado el boleto ganador tres veces, ¿y que pasa siempre? No lo compras. ¿Quieres un convertible? Por mi mejor, porque voy a descansar; pero te vas a matar con él.


Solo a mí me toca ser el ángel de un tipo que duerme con cuatro almohadas, y ronca como cochino.


Ser el ángel de la guardia de un cretino es un trabajo que solo los mejores ángeles podemos hacer bien. ¿sabes de algún bobo que haya durado de millonario?


¿Tienes idea de cuantas muertes horribles te he evitado?


Sabes que cuando bebé te daba por comerte el detergente, el tratamiento fue tan complicado que todavía eres alérgico a la lavanda.


Mejor vamos a calmarnos, porque ya te veo chocando de frente contra un transporte de gasolina.


Pero eso sí, necesito que oigas esto:
He oído de preparativos de fiesta entre la familia que tienes allá arriba, eso quiere decir que esperan a alguien, no te hagas muchas ilusiones, porque no eres tú.
El problema es que me quitas mucho tiempo, y voy a necesitar más tiempo para atender a mis otros protegidos. Además, un amigo me pidió que le atendiera la clientela, mientras consigue un suplente porque lo ascendieron a arcángel.


No quiero que te deprimas y vuelvas a intentar suicidarte, ya sabes que no vas a poder.


¿Quién de tu familia cercana es tan apreciado que le van a hacer fiesta de bienvenida?


–Seguro que el abuelo, todo el mundo lo quiere muerto, el día que se muera va a haber fiesta hasta en el infierno. -le respondió al ángel, mientras sacaba cuentas cuanto le tocaría de herencia.


No te noto muy deprimido, ¿de cuánto podría ser tu parte en caso de que el abuelo fallezca?


— Creo que podría terminar de pagar el camión y quizá me pueda tomar unas vacaciones modestas– respondió cruzando los dedos de ambas manos sobre el volante.
¿Para cuándo sería la partida del abuelo? -Preguntó esperanzado, mientras aceleraba sin darse cuenta.


–No sé, yo solo estoy en el área de custodia, pero tu abuelo no me parece un candidato al cielo.

–a mí tampoco, pero por interés se mueve todo, hasta los bancos, el abuelo tiene tanto dinero que seguro reservó un pent-house allá.


El ángel y el gordo estaban de lo más aguevoniados, hablando pendejadas cuando una gandola con 45,000 litros de gasolina Premium los chocó de lado y explotó como si alguien con mucho poder los hubiera mandado a joder.


Al ángel lo ascendieron de cargo a escolta de un ministro y al gordo lo recibieron con tremenda rumba en el edificio de su familia en la urbanización más cara de la zona este del cielo; lo malo fue que se quedó dormido muy rápido por beber demasiada cerveza importada, de esa que las latas son de medio litro, pero eso no molestó a nadie, mucho menos a su mamá, porque a ella le encantaba jugar con los rizos del pelo de su bebe, de los que sentía muy orgullosa.



Victor A. Bueno M.
Para Elia y Edgar.
viernes, 11 de noviembre de 2016

Anuncios

Acerca de victor a. bueno m

Personal details Victor A. Bueno M. ♂ Email address: victor.bueno13@gmail.com calle el diamante Nros 20-f los flores de catia, caracas Venezuela Nationality: Venezuela Tel (prívate): x58-416-214.85.59 Tel (mobile): x58-414- 900.90.81 Marital status: Registered partner No. of children: 2 Date of birth : 04.03.1959 Summary formed the people, interconnected the equipment, optized the processes on three venezuelan branches of global companies, specialist in social networks and groupware (open exchange, msm exchange, novell groupwise, motorola good system, etc) and on mobilizing systems since palmOS, academic formation on oil economics. A lot of experience in manage IT infrastructure change projects. Author of 9 e-books of urban poetry. Education 06.1987 - 12.1990 msc. hydrocarbon economics, ucv (Economy / Finance - College / University, Master's degree) No thesis (Average grade: 18/20) 06.1977 - 12.1982 systems engineer, unexpo (IT - College / University, Bachelor's degree) (Average grade: 7/9) Positions 09.2003 - ---> cio, Deltor Ag (Sector:IT, Specialization:Project Management, Role:Self- employed) window-linux integration projects Groupware open-xchange, SuSE Debian 03.2000 - 06.2003 cso, italcambio (Sector:Bank / Finance / Credit, Specialization:IT Management, Role:Executive Officer) IT security manager 09.1996 - 03.2000 cio, Deltor AG (Sector:IT, Specialization:IT Management, Role:Management) PalmOs to MSSQL server synchronization programs to mobilize sales applications 01.1990 - 09.1996 cio, Danzas-DHL (Sector:Transport / Distribution, Specialization:Application Development, Role:Specialist knowledge responsible) Venezuela IT manager Languages: Spanish Oral: Excellent. Written: Excellent English Oral: Good. Written: Good Special field IT projects Management Role Specialist knowledge Responsible

Publicado el noviembre 11, 2016 en Uncategorized. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

Favor dejar un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: