Archivos Mensuales: enero 2018

Calle nocturna

Calle nocturna

Ya casi vacía la calle
De gente animales y carros
En la amplia noche recuerda
Carretas y caballos

Por las ventanas
De las casas con fiesta
La música le llega
Opulenta de riqueza ajena

En los charcos se reflejan
Los amantes secretos
Los perros de siempre
Y la vieja indigencia

Cuando la mayoría duerme
El delincuente y el policía
La ocasión y la oportunidad
En la oscuridad se vigilan

Se buscan entre la niebla
El puñal, la bala y la tragedia
En las calles se encuentran
Y se arrastran hasta las aceras

Lento mata de día la inflación
De noche es más caro el error
Más alto el interés
Y más cortos los plazos

Para Elia, Edgar
Li Tao Po
VABM 21/Ene/2018

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Fuego puro

Fuego puro

Fuego sin humo
Se incendia el monte
Bucares en flor

Para Elia, Edgar
Li Tao Po
VABM 19/Ene/2018

Un cuento gatos

Un cuento gatos

Un gato negro camina sobre un techo
Sus pasos sobre caliente zinc corrugado

Salta hacia la calle
La cruza despacio

Una señora camina con una anciana
Vienen del hospital

Problemas con la tensión
Otra vez

–Es la cuarta vez
–Mi tensión, hace lo que le da la gana
Ayer estaba bien

Ambas ven el gato negro cruzarse en su camino
Las espera en la puerta

–Menos mal que conseguimos tus pastillas
–Menos mal

Las oigo desde arriba. Vivo en la planta alta
Sé que el tema de la tensión es de nunca acabar.

–¿Te vas a cuidar? ¿te las vas a tomar?
–Es la vejez mija. Son achaques de la edad.

Las veo entrar
Bajo a saludar

El gato soba su lomo en las piernas de la abuela
Ella lo levanta y acaricia

–¿Como les fue?
–Conseguimos las pastillas

–¿Que dijo el médico?
–Que se tenía que cuidar más porque la cosa se puede complicar

–¿Conseguiste las tuyas?
–No había

–¿Que vamos a hacer?
–Me voy a cuidar más

Todos nos reímos
Todos sabemos que la cosa se va a complicar

La abuela se sienta
La señora se va a la cocina

Cuando regresa con el almuerzo
Viendo los platos de pasta sola
Todos sabemos que la cosa está complicada ya

Después de comer me voy a mi ventana
El gato se va a su tejado

Y a mi me provoca irme con él
A pasear tejados y a cazar.

Son un poco menos de las tres de la tarde
De un domingo que se ha ido complicando

Para Elia, Edgar
Li Tao Po
VABM 18/Ene/2018

El espejismo de la experiencia

El espejismo de la experiencia

Las últimas gotas de esta lluvia
Que ya reposa en sus charcos
Hacen temblar en sus espejos
Distorsionados reflejos

Queda de esta tarde de lluvia
En los espejos de sus charcos
El reflejo del cielo ya claro
Descargado de sus rayos

Un silencio profundo y amplio
Y la calma con que vino acompañado
Acojinado y muelle descanso
Del trueno del ajetreo diario

Que como el tiempo
Me trae olvidos cicatrices y callos
Que como la muerte
Me trae la paz del derrotado

Ya se anuncia la noche
Tanto o más líquida y oscura
Pero sé que después del rojo ocaso
Amanecerá rosado

Ya se disuelve en mi olvido
Sepulcro del recuerdo vano
Osario de toda hipótesis
Que mi conocimiento ha intentado

No hay dos gotas iguales
Ni dos hojas
Mucho menos lluvias
Selvas u ocasos

Si el que recuerda
Ya no es el que sintiera
Es equívoco e incierto
El espejismo de la experiencia

Para Elia, Edgar
Li Tao Po
VABM 17/Ene/2018

Un collar de dientes de perro

Un collar de dientes de perro

Me muestran mi presa. He acertado una flecha entre la visera de su yelmo. No sé si son más mías o más suyas la desgracia y miseria de este día.

De niño — también por casualidad– le acerté varias flechas a una grulla demasiado confiada.

Le quitan la armadura como se despluman a las águilas. Ordenan las piezas a su lado.

Es un ritual de honor. Decenas de cuerpos yacen alrrededor.

Es viejo y muy flaco. Sus muchas cicatrices le quitan valor a la piel.

Un tatuaje en su hombro derecho. — Con los primitivos glifos de si tribu– indica el signo de su clan.

La cigueña es su animal protector.

Es rala su cabellera. Acerté en su ojo izquierdo.

Va a ser dificil recuperar mi punta de flecha. Del mejor bronce que se consigue por estos lados.

Esperan que tome mi parte. No se me ocurre nada.

No tiene insignias. Fue un jinete raso.

Por tradicion — me indican los oficiantes del rito– me pertenece su amuleto.

Me dan su collar. Tiene un burdo signo solar de madera. Las cuentas son de dientes de perro y piedrecitas blancas.

Haber o no arrancado una flor.

Haber tomado este u otro camino.

Escanpar o marchar bajo una lluvia

Una larga cadena de pequeñas decisiones decide a quién protegerá un talismán.

Están impacientes. Se van a rifar sus botas.

Pido su vacío carcaj–no sé que iré a hacer con él–. Es demasiado pequeño para mis flechas.

Lo abren como se abren las piezas de cacería.

Los magos no encuentran ningún vaticinio de hechos asombrosos en sus vísceras. No hay sebo en sus flacas tripas.

Un carnicero usa una hacha para recuperar mi punta de flecha. La limpia en la yerba antes de pasársela a mi edecán.

Busco en el cielo algún indicio de mi grandeza. No lo hay.

Busco en los rostros de mi tropa — indisciplinados cazadores– algúna muestra de gloria militar. No la hay.

Revisan en la ropa y enseres de mi presa buscando algún documento, mapa o insignia de valor militar. No hay.

Busco en esta cordillera y en el cielo que empieza a anochecer alguna guía que me libere de mi destino de asaltante de caminos y me lleve –como general de tropas– a batallas que conquisten imperios. No hay.

Ordeno acampar aquí. No tengo idea del rumbo que tomaré mañana.

No quieren seguir cazando. Tienen hambre y ya tienen carne.

Esperanzados me preguntan si quiero alguna otra cosa del botín de mi presa.

Exijo que monten mi carpa.

No se que voy a hacer cuando su nauseabunda comida esté lista y me pidan que exija mi parte.

Antes de dormir corregiré el texto que contiene mis recuerdos de hoy. Esto.

Lo añadiré luego al libro de mis hazañas.

No le encuentro nada esperanzador, interesante o divertido.

La montaña me oculta el crepúsculo de este ocaso.

Es azul el fondo de la muerte de este sol.

Ya tiemblan frías arriba las primeras estrellas

Para Elia, Edgar
Li Tao Po
De “Mis viajes”
VABM 15/Ene/2018

El espíritu de la lluvia

El espíritu de la lluvia

No pasan carretas por la carretera
Estan prohibidas las motos Solo carros
Pasa lo de siempre en esta tarde
De humanos y animales mojados

Sobre todo pasan instantes
Se descuajan y gotean
Se estancan en charcos
Fluyen entre el andén y la calle

Por la ventana veo la lluvia
Nada memorable ni especial
Su espíritu se acomoda en mi cama
Se acuesta abrazada a mi olvido

Está gordísimo mi olvido
Se ha tragado millones de momentos
Cada vez que estoy muy ocupado
Me dice que no son importantes

Yo me ocupo
Déjemelo a mí mi amigo
Hay que trabajar estudiar planificar
Pensar y un montón de verbos más

Se tapan por completo con la colcha
No sé que se están haciendo
Se oyen risitas No hay protestas
Solo gruñiditos

Tengo que escribir algo sobre la lluvia
Sobre su espíritu
Hay un concurso de poesía
El premio es una famota con un prestigiote

Para Elia, Edgar
Li Tao Po
VABM 14/Ene/2018

Para mi querido director

Para mi querido director

He malgastado un montón de los pasos que el destino me tiene asignados recorriendo ciudades inhóspitas y ajenas.

Hospitales, estaciones policiales, escuelas, liceos, universidades, cárceles, iglesias, centros comerciales, cementerios, ministerios, bancos, cubículos, pasillos de oficina. He ocupado mi puesto. He hecho mi cola siempre con urbanidad y resignación.

Me hubiera encantado gastar más pasos caminando sobre hojarasca seca, césped recién cortado, senderos rurales bordeando huertas frutales, etc.

Pero no, porque a mí lo que me sale en el papel siempre es adentro de alguna gris ciudad.

He gastado casi el 80% de mi tiempo libre sentado en bancos de plazas.

Me hubiera encantado invertir más de ese tiempo en el estudio detallado de lo que sucede al final del horizonte del mar, comodamente reclinado en una silla playera, con el cerebro ennubecido de alcohol.

Pero no, porque a mí lo que me sale es ver asquerosas e infecciosas palomas comer basura, cretinos y cretinas, que ya han alcanzado su máximo grado de evolución antes de los quince años, dando vueltas en patinetas y a estúpidos viejos que llevan más de cincuenta años tratando de aprender a jugar ajedrez.

De todas las veces que me toca mirar al cielo, casi el 90% ha sido al deslumbrante cielo nocturno citadino con muy pocas estrellas y sin cometas.

Aunque algunos crepúsculos sucios y maquillados con contaminación me han maravillado, me gustaría más mirar el cosmos, mar adentro, desde la cubierta de un buque con muy pocas luces encendidas, o ver el incendiarse el ancho horizonte llanero con crepúsculos limpios y naturales.

Pero tampoco, porque a mi lo que me sale es ver el poco espacio del cielo que no tapan los edificios cuando pasan bajo los aviones durante los desfiles y golpes militares.

De todos los baños que me tengo que dar, ¿Porqué tienen que ser todos bajo el temor de que se acabe el agua y me quede enjabonado? ¿No sería mejor un incesantemente refrescante río? ¿es mucho pedir una cascada de agua termal?
¿un pocito?

¿Por qué de las comidas que tengo asignadas en esta vida la mayoría tiene que ser hojuelas de maiz? ¿estúpidos sanduiches fríos y desabridos? ¿es mucho pedir corazón de jabalí? ¿no me puedo yo freir los pescados que yo mismo haya sacado?¿eres acaso vegetariano mi director? Si a mí se me quema hasta el café ¿para que quieres que cocine? Si esto es una comedia ¿porqué no veo a nadie reirse?

De los escasos amores que paciente y sacrificadamente he soportado, he sacado la conclusión de que en esta vida me has programado mucha soledad e incomprensión –a no ser que me tengas reservado lo mejor para el final mi creador– ¿pero para cuando? ¿para cuando ya se me haya acabado la munición?

En fin ya me di cuenta de que en esta obra soy extra, relleno para los efectos de multitud. ¿Pero no sería bueno, solo para variar, que en alguna escena los protagonistas pasaran por una finca con piscina y ahí estuviera yo? ¿O que pasaran por un puente y yo estuviera pescando debajo? No me tengo que ver, podría pasar inadvertido.

Tu pelicula es muy linda, de verdad, eres un genio para la comedia, la tragedia y el terror. Prometo que voy a actuar todos los capítulos que me mandes ¿pero por qué tiene que ser encerrado en un cuarto viendo televisión? ¿No puedo estar en algunas escena desde alguna cumbre de cordillera?¿es mucho abuso que participe en algún capítulo de una telenovela con submarino coral tropical?¿por qué tienen que ser siempre otros los que participen en las escenas de pesca con arpón?.

Crear el escenario, los participantes, decretar y adaptar constantemente el guión sin nunca contradecir algunos pocos lineamientos básicos. Permíteme decirte que eso me parece muy elegante.

Alabo tu capacidad de improvisación y por eso creo que te puedo hacer estas modestas sugerencias para mi papel.

Porque mi pana, déjame llamarte así por favor mi maestro, mi queridito señor director. Me encanta tu variedad de escenarios, la permutación simultánea de los mismos temas en todos los sitios con personajes intercambiables, me encantan las graduaciones infinitas de los infinitos tonos de color del telón.

Me fascina el olor de las frutas, me extasío viendo los grandes animales, las aves de corral, hasta los pollitos y los huevos me parecen interesantes –sobre todo cuando tengo hambre– me encanta tu magnífica obra, tu bella creación.

No tengo problema con mi papel, pero creo que estarás de acuerdo en que lo puedo hacer mejor en una casa de playa, puede ser una cabaña, no tiene que ser en una urbanización con garages para carros y yates.

Con que pueda echarle un poco de urea al mar cuando me urja, sin molestar a nadie, me basta mi pana.

No tengo nada en contra del turismo, pero que no haya muchos turistas, ni nativos locales en mis escenas de playa por favor.

Prometo que voy a actuar mi papel con más entusiasmo, que de vez en cuando voy a revisar las noticias y voy a cumplir con mi cuota de todas las series de televisión, manuales técnicos y libros aburridos que tengas a bien asignarme en el guión.

Para Elia, Edgar
Li Tao Po
VABM 12/Ene/2018

Distracciones

Distracciones
En un vecino taller
Una maquina
Taladra con su ruido
El silencio de esta tarde azul

Son las dos y media
De una noche sólida y negra
Y a un perro con insomnio
Le da por ladrarle a la luna

Una muchacha bella
Se interpone entre la montaña y yo
Cuando estoy tratando de descifrarla
De dibujar su signo verde y mineral

Desde una cocina vecina
Le llega un olor a mis tripas vacías
Y tengo que dejar de escribir
Y salir a buscar comida

En la oficina algún cliente ladilla
Insiste en que la vaina no funciona
Y le tengo que volver a explicar
Que la realidad nos supera

Que por más que la cibernética avance
El mundo siempre estará más adelante
De donde lleguen las computadoras
Y sus humildes operarios

Si no fuera por esas distracciones
Ya yo hubiera escrito una novela densa
Llena de personajes tan reales
Que no te dejarían saber sus secretos

Y con historias tan verdaderas
Que si no han sucedido
Ni estan sucediendo
Tendrán que suceder

Pero tú con tus distracciones
Jamás la terminarías de leer
Así que mejor te escribo esto
Para que tengas algo para leer

Algunas noches y tardes vacías
De desempleo o vacaciones
Cuando no tengas nada mejor que hacer
Y no estés distraído tu también
Para Elia, Edgar
Li Tao Po
VABM 11/Ene/2018

Una mata que se ahogó

Una mata que se ahogó
Quizá solo las ondas de radio
Rebotando entre la atmósfera
Como música de viento entre rocas
Logran llegar ahora hasta allá

Un río repta entre dos cordilleras
Incesante agua que surca la tierra
Derretida nieve de dormido volcán
Neblina que humedeció el cafetal

En una curva se arremansa espesa
Gira pesada limando la tierra
Disuelve el barro limpiando la raíz
Inocente fiera se lleva su presa

Pero los pescadores se las quitan
Le roban la aún viva madera
Con ganzuas la pescan desde la orilla
Al lado de la crecida bajo la lluvia

Algunas noches de mucho tabaco y café
Sintonizando remotas emisoras
He vuelto a lamentar no haber tenido ganzúa
Cuando vi pasar un racimo de plátanos

Pegado de una mata que se estaba ahogando
Yo la quise salvar y no pude
Era muy fuerte la corriente
La lluvia era muy fuerte

Algunas veces me arrulla el aguardiente
Y en sueños pesco árboles
Los arrastro hacia la orilla
Y me cuentan como es el mundo río arriba

Aunque ya yo vivo lejos de ese río
Y estoy muy viejo para pescar madera
La música de emisoras lejenas
Me habla aún de algunas crecidas

Para Elia, Edgar
Li Tao Po
VABM 11/Ene/2018

El juego del fuego

El juego del fuego

Es la vida un fuego
Es un juego también
Solo huesos y arena
Cansada ceniza después

Al final todos perdemos
Si no fuera por las hormonas
Sería muy aburrida y cansona
Sin entusiasmo ni estupidez

No es nada complicada
Quieres que te quieran
Si tienes hambre quieres comer
Si no tienes pan sueñas con él

El mundo se divide
Entre el aquí y el allá
La gente se divide
Entre nosotros y los demás

Aquí vivimos nosotros
Y allá viven los extranjeros
Usualmente ininteligibles
Casi siempre hostiles y feos

El tiempo se divide
Entre el mañana y el ayer
El hoy nunca nos da tiempo
Para lo que queremos hacer

El ayer era más chévere
Porque había menos gente
El futuro es más duro
Hay que ser duros para llegar a él

Como es redondo el mundo
Siempre hay un más allá
Y como nos es eterno
Siempre hay un después

A algunos les gusta como está
Otros lo quieren cambiar
Pero todos nos adaptamos
Como cualquier otro animal

A este mundo tan bonito
Donde es tan rico jugar y comer
Tratamos de tener más combustible
Y de más lento arder

Realmente nos adaptamos más
Tan es así que nos los comemos
Si ellos pudieran nos comerían
Somos renovable recurso natural

El inmovil ya
La paz mineral
El infinito momento
Ya para eso tendremos tiempo.

Para mi padre y mis hijos
Li Tao Po
VABM 11/Ene/2018

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