Archivo de la categoría: Uncategorized

Los crepúsculos permanentes

crpusculos

Los crepúsculos permanentes




Vaya a la gente que habita
Abajo de un borde de mi horizonte
El lugar de mis ocasos
Este saludo de hermano


Claro que sé que el mundo es redondo
Y que más allá del final de mi mundo
Pasa lo mismo que aquí nos mantiene siempre
Entretenid@s, ocupad@s y asustad@s


¿Pero no sería chévere que hiciéramos un grupo
Que fotografiaramos al ocaso un día completo
A las 6:30 p.m. de cada uso horario
Y que compartamos las fotos en facebook o Instagram?


Que las fotos las tomen fotógraf@s aficionad@s
Que les pongan lo que quieran como comentarios
En el idioma al que estén más acostumbrad@s
En algunos buques nos pueden ayudar en el mar


Es por una duda que tengo
¿Será posible fotografiar los crepúsculos permanentes?
Eso que reparte equitativamente el giro del mundo
Entre tant@s poetas desconocid@s y aficionad@s


Para que arrobad@s por un color raro del cielo
No nos aguantemos la ganas de escribirnos un textico
Para continuar construyendo nuestro refugio poético
Que nos protege de tanto gris frío y rutinario


Es más barato que pagar un avión que vuele muy rápido y alto
No habría que madrugar porque solo serían ocasos
Podríamos hacer un ebook con las fotos y los comentarios
Después los podríamos filmar




Para Elia y Edgar
Li Tao Po
VABM 21/May/2017

Palmeras caribeñas

palmeras
Palmeras caribeñas




Hay algo alegre en las palmeras
Algo que habla de playas y arena
Hay algo de desenfado y alegría
De noche y de día en todas ellas


Arrullado por el murmullo de las palmeras
Quiero dormir enchinchorrado siempre
Que el agua de la caribe mar me limpie
Que me quite la pena y me lave las tristezas


Convencido discípulo soy de la filosofía caribeña
Creo que no hay nada que no se pueda improvisar
Que no se pueda dejar para cuando se pueda
Que cada día trae una oportunidad


Que otra vendrá cuando menos uno se la espera
Que es pavoso tratar de forzar una oportunidad
Que hay que dejarla llegar tranquila
Y que no hay que hacer nada que la pueda espantar


Ron, hielo, agua de coco, y un chinchorro
Y que vengan el amor o la tempestad
Si hay comida, café y tabaco, mejor
Y si la sombra es de palmeras
No volverán a oírme quejar




Para Elia y Edgar
Li Tao Po
VABM 20/May/2017

Plácida luna

 

guarenasPlácida luna

Abajo gente
Y arriba la luna
Guarenas sueña

Sueña la gente
Con su nevera
Y ella los deja

La luna juega
A atraer a la mar
Pero fracasa

Ya tiene amor
Ella es de la tierra
Y también sueña

Sueños de aves
De profundas ballenas
Y grandes peces

Cambia de blanco
Atrae a la ciudad
Fracasa también

Ella ama el lujo
Y nunca tiene tiempo
Para el amor

Cae rendida
La veo al otro día
Sobre las nubes

Luna cansada
¿Cuanto habrá bebido?
Pienso y sigo

Esta mi vida
De fácil poesía
Y tan sencilla

Entre la brisa
Ni tibia ni tan fría
Como me gusta

Para Elia y Edgar
Li Tao Po
VABM 20/May/2017

El verde siempre


El verde siempre


Entre las grietas
Brota terco el verde
No se detiene

El verde siempre
Siempre vuelve el verde
La vida siempre
Para Elia y Edgar
Li Tao Po
VABM 20/May/2017

La canción de la montaña

La canción de la montaña

Dormido aún
Envuelto en neblina
El monte habla

No lo entiendo
Mi caballo relincha
Y me despierta

Canta el mundo
La voz de la montaña
Me habla aún

De lo que mueve
Planetas y estrellas
Del joven amor

Y del hastío
Que lleva a la tierra
Cansados huesos

Agua y viento
Animales y cosas
Fluyen serenos
Para Elia y Edgar
Li Tao Po
VABM 20/May/2017

Escribiendo en la arena

Escribiendo en la arena

Hace arena
Lento rueda el río
Cantos rodados

Desgasta rocas
En el río del tiempo
Nos desgastamos

Todos morimos
Hasta los ríos mueren
Hay que escribir
Para Elia y Edgar
Li Tao Po
VABM 20/May/2017

Mariposa hoja

Mariposa hoja
Pone sus huevos
Vestida de hoja
La mariposa

Desde el bosque
Llega hasta la ciudad
Su ser silvestre

Sobre un vidrio
La veo morir lento
Soy más irreal
Para Elia y Edgar
Li Tao Po
VABM 19/May/2017

El peor casijaicu del mundo

El peor casijaicu del mundo

Muchos jinetes
Cabalgan en la niebla
Tiembla la tierra

Llega la guerra
La certeza gobierna
Buitres se elevan

Lucha de clases
La teta del estado
Ya casi seca
Para Elia y Edgar
Li Tao Po
VABM 18/Mayo/2017

Regalos

Regalos

Halado con cuerdas por esclavos y mulas, en contra de la corriente, un pesado bajel llega a nuestro sitio.

Nos llegan desde el imperio telas, herramientas, sal, burocratas, edictos, noticias, tropas, recaudadores de impuestos, y un general.

El maestro curiosea la mercancia, muestra interés por un pincel, y sus alumnos competimos por comprárselo.

El general exige nuestra atención, tiene hambre, explica gesticulando, pero no de pescado.

Le muestro nuestras gallinas y el granero.

Yo le hablo en el dialecto de la capital del imperio para establecer los términos del canje.

El, en dialecto del sur, deja a los mercaderes muy ocupados y acepta nuestra invitación a almorzar.

Me indica que necesita asearse y reposar un rato en tierra firme, y mis esclavos se encargan de instalarlo en la habitación del huesped principal.

A mi hija mayor se le olvida comer porque está muy atenta de cada palabra y movimiento del general.

Es encantador, me comenta.

No es de la familia imperial, pero debe estar cerca del poder, para comandar esta expedición.

Yo, que sé que no hay ningún general encantador, le trato de explicar eso mostrándole los anillos concéntricos de tropa a nuestro alrededor, pero en sus oídos suena de cerca la música del amor y no me oye.

El maestro, que siempre ha despreciado nuestra mesa, espera afuera con una pintura para el emperador, su primo.

El general lo recibe en nuestra sala, reverencia la tela, y le entrega el regalo del emperador.

El maestro se retira, y yo no resisto la tentación de comentar que todos los regalos que se le hagan al dueño de todo debajo del cielo son superfluos, pero que me da curiosidad por saber que le regala el emperador a alguien que solo es dueño de una choza y una barca que se inundan.

El general me responde que sal.

Me dice que eso le pidió el maestro a su primo, por escrito, seis meses atrás.

Cuatro puñados, para ser exactos, me explica, quizá más asombrado que yo.

Seis semanas después, cuando el general era ya una esperanza vana en el corazón de mi hija mayor, estoy en la choza del maestro comiendo una sosa sopa de pescado y no aguanto las ganas de preguntarle por el salero.

El me señala el regalo de su primo sin abrir, y me dice que se lo mandó el emperador para sus invitados.

Escribo esto para compartir, con quien lo lea, que en ese momento aprendí que todos los regalos son también superfluos para quien sabe vivir con lo estrictamente necesario.
Para Elia y Edgar
Li Tao Po
VABM 14/May/2017

Un cuento de dos mangos

Un cuento de dos mangos

Un dia de descanso, el maestro Po tenía para comer solo dos pequeños mangos.

No tenía ganas de salir de su choza, y estaba muy inspirado y con ganas de pintar.

Decidió pintar los mangos y comérselos cuando terminara de pintarlos.

Pero como siempre hay un peero, no lograba combinar el amarillo verdadero, y arruinó varios potes de pintura intentándolo.

Cuando por fín lo logró, ya la luz no era la más apropiada, tenía hambre, y aún no le había ocurrido el texto para complementar el rollo de pintura.

Decidió comerse los mangos, y pintarlos después desde el recuerdo.

Antes de cenar con los dos mangos, escribió este texto que ya es legendario:

Algún día pintaré un recuerdo
De algo que estoy mirando

¿Que será más falso:
Ese cuadro
Mi recuerdo después de cenármelos
O lo que estoy percibiendo
En este momento
De dos mangos?
Para Elia y Edgar
Li Tao Po
VABM 14/May/2017

A %d blogueros les gusta esto: